El vitamina A que contiene la manteca regula los procesos metabólicos en la retina del ojo, mejorando las funciones visuales. También participa en el funcionamiento del sistema inmunológico y en la activación de diversos procesos metabólicos.
La manteca de cerdo también contiene una gran cantidad de vitamina E. Esta sustancia beneficiosa regula la producción de hormonas y activa determinadas partes del sistema inmunológico. También es importante para la regeneración de la piel y las mucosas, por lo que a menudo se la denomina «vitamina de la belleza y la longevidad».
El consumo regular de manteca de cerdo también es importante por su alto contenido en vitamina D. Esta vitamina previene el raquitismo en los niños y la osteoporosis en las mujeres, y mejora el estado del tejido óseo.
Cabe destacar especialmente la vitamina F. Fortalece las membranas celulares y es importante para el organismo humano. Una pequeña porción de manteca de cerdo ayuda a activar todos los procesos metabólicos, incluido el funcionamiento del sistema digestivo.

